15 de abril de 2008

donde fuego hubo...



Los pueblos son la cuna de vivencias en todos los aspectos, es decir, han sido testigo de guerras, revoluciones, ect. Pero qué pasa cuando, más allá de lo que se mencionó, se convierte en una leyenda.

Hay leyendas de fantasmas, de hombres que hicieron ciertas cosas y salvaron a la humanidad, en fin, hay leyendas en todos los rincones, sin importar de dónde seas...
cuenta una leyenda que te haya gustado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

mmmm a mí me gusta la leyenda (bueno no se si encaja dentro de la definición de leyenda jeje) el episodio de la biblia de la mujer de Lot, donde unos angeluchos le ofrecen una vida bonita y tranquila con la condición de que abandonara Sodoma sin volver la mirada, y ella acepta, pero en el camino, quizá por nostalgia o por curiosidad, voltea a ver el lugar que tanta mundana felicidad le había dado, acabando por convertirse en una estatua de sal, pero eso sí una estatua de sal q el tiempo que tuvo de vida (asumo) se lo paso a todo dar

Anónimo dijo...

pues fácil, la de la llorona que mato a sus hijos.

dice la gente que una mujer muy bella fue engañada y por despecho mato a sus hijos. y ahora en las noches en diferentes lugares se escucha:

ay mis hijoooooooooooooosssssss!

sería bueno verla. saludos

Anónimo dijo...

Las leyendas son parte del folklore de cada cultura y se consideran como un intento por explicar lo que para los hombres resultaba incomprensible. Sin embargo, muchas leyendas nacen también de los logros de hombres y mujeres. En México, por nuestra historia, tenemos muchas leyendas, algunas más conocidas que otras, pero que hablan de nuestro ser como sociedad.

Voy a hacer dos aportaciones: una leyenda y una observación.

La Quemada.

En la época de la colonia, vivía una mujer notable por su belleza, que era pretendida por muchos caballeros de la época.

Uno de ellos se obsesionó con la dama, a tal grado que nunca se alejaba del balcón de su casa y retaba a duelo a todo aquel que pretendiera los amores de la doncella. Fueron muchos los hombres que murieron en el patio de la casa de la joven, a causa de este feroz rival de amores.

Cansada de tanta muerte y queriendo poner un fin a tal derramamiento de sangre, decidió eliminar aquello que había traído la desgracia a su casa. Corrió a la cocina y tomó un recipiente con brazas ardientes, se encerró en su cuarto y hundió en las ascuas su hermoso rostro.

Cuando el caballero escuchó los gritos de dolor de la dama, corrió a su habitación y la encontró con el rostro desfigurado a causa del fuego. La tomó en sus brazos y la llevó con los mejores médicos de la ciudad. Cuando se hubo recuperado, la tomó por esposa.

Fue recordada en la ciudad como la quemada, y a dónde iba, se cubría el rostro con un velo negro.

La observación:

En el pasaje de la mujer de Lot, los ángeles jamás se refieren a ella, puesto que la mujer no tenía ningún valor en el pueblo judío, siempre se refieren al hombre, este caso, Lot.

No le prometen una vida feliz, simplemente le avisan del castigo a las ciudades y le indican que, si no quiere correr la misma suerte, salga y no vuelva la vista atrás, es decir, que no se haga partícipe del castigo que las ciudades recibirían por sus actos.

Más que una leyenda, el pasaje es una imagen; la mujer de Lot es la imagen de todo aquel que desobedece a Dios, no por curiosidad o nostalgia, sino por soberbia. La mujer desobedece a Dios, aún sabiendo que habría un castigo, porque no reconoce en Dios al creador, por tanto, puede desobedecer.

No creo que la mujer de Lot la haya pasado muy bien en Sodoma, puesto que llegan a la ciudad como extranjeros (y los extranjeros jamás fueron bien vistos en la antigüedad, menos para los judíos), llegan pobres, porque Lot perdió su parte después de separarse de Abraham y además era mujer, que si recordamos, para el judío valía más un burro que una mujer, así que la vida de las mujeres judías era, en sí, bastante desgraciada.

Además una pregunta si a los enviados se les dice angeluchos ¿qué opinión merece el Emisor?

Ursus