17 de mayo de 2008

donde fuego hubo...



La música ha evolucionado dependiendo la época. Ha sido inspiración en muchas variantes; por ejemplo, en el cine forma un parte de film, y así, se manifiesta en diferentes formas.

Pero qué pasa cuando la música se convierte en parte nuestra, es decir, cuando escuchas una canción, y las notas te remiten a un momento de tu vida, ya sea tu niñez, un lugar, un amor...

Cuenta esa experiencia con la música...

el viento y sus palabras...


Soneto de Montevideo III

Colección: Postales

huellas en la arena...


Un Alexis muy raro...

Alexis o el tratado del inútil combate es, en opinión de la crítica, una obra mayor, aunque de breve extensión. La larga carta que Alexis dirige a su esposa, desmenuzando dolorosamente el inútil combate sostenido entre sus inclinaciones y su vocación, constituye la totalidad de estas páginas.
Y a través de ella asistimos al retrato de una voz, como lo ha llamado la misma Marguerite Yourcenar, pero también a la exposición de un tema del que pocos se atrevían a hablar en 1927, fecha en que fue publicado el libro.
En un país hoy desaparecido, en un momento en que las circunstancias históricas transforman toda Europa, finalizando con un mundo y una manera de vivir, Alexis se detiene para rendir cuenta de esas mismas transformaciones en carne propia, para finalizar con un engaño y para intentar iniciar un nuevo modo de vida entre millones de seres que, a su vez, también lo inician.

La frase del mes:

La belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma.
Hanrik Visen, dramaturgo noruego

pasatiempo del mar...



Una casita a orillas de La Pasión

cruzamos el río La Pasión como la única Odisea
por nosotros mismos, un acto inequívoco
de libertad, un juego que asumimos
por dos quetzales simplemente.

mientras desde la orilla los lumínicos
nos oficiaban el mapa del país, las rutas del sur,
de los cafetales y las haciendas. nadie
nos indicó la casita de pobres a orillas del río.
allí, todo se podía compartir, los pies descalzos
de los niños, los perritos que jugaban
entre viejos muñecos y la inocencia,
nos conminó a la espera.

tomé algunas fotos del lugar y me quedé todo el viaje
preocupado por esa gente que nada conocían
de la Panasonic perpetuada en un cartel
para el viajero.

parecía que Guatemala obvia ese instante,
y ya nada justifica las canoas que llegan una y otra vez
desde el otro extremo del río, desde el otro extremo
del mundo. quizás, todo el país
podría ser esa casita desprovista,
minimizada por la Panasonic; una escena cruel
que nos cautivó a todos.

Luis Manuel Pérez Boitel