
La tierra de la mujer
La mujer caminó
por los senderos del paraíso.
Envejecía junto al viento
en busca del semen
de la tierra.
Sus brazos pintados de lodo
fueron limpiados
por los ojos de Eva.
Nació de la costilla de
un cordero,
traído de las tierras
más mansas.
Protegida con pétalos,
cultivó el campo floreado
de esperanzas.
Ni las civilizaciones
más remotas pudieron
hablar con ella.
Confundida con el hebreo,
hizo un trato
con la serpiente.
Tomó la copa llena
de vino;
y se bañó con las manzanas
de un árbol viejo.
Desterrada de las ideas de los hombres,
buscó el camino
donde una vez hecho el maíz,
para que los hombres
pudieran comer.