28 de junio de 2012

Llueve...

Llueve. Llueve. Con este clima escribes tristeza. Todo lo que se te puede ocurrir cuando un amante es abandonado. Llueve. Cada gota, caga sonido del agua chocando con el concreto, es sinónimo de locura, de nostalgia. Entonces, ¿por qué escribir en soledad, por qué no escribir sobre la locura? Sería un interesante tema… creo que paró de llover, iré a ver por la ventana.

No hay comentarios: